SOBRE MÍ

Soy arquitecta, graduada en la Universidad de Buenos Aires, apasionada por el diseño, la estética y la manera en que los espacios influyen en nuestra vida cotidiana.

Trabajé durante varios años en distintos estudios de arquitectura donde me formé en viviendas residenciales de casas de cero, remodelaciones y locales comerciales.

Comprendí que los mejores proyectos no dependen solo de una buena idea, sino también de una metodología de trabajo clara, ordenada y bien planificada. Esa forma de trabajar es la que hoy aplico en cada reforma.

Me dedico a las reformas integrales, especialmente de espacios con historia. Trabajo con casas con potencial, donde puedo devolverles el alma y ayudarlas a recuperar aquello que el paso del tiempo fue apagando.

Laura Di Nardo

Hoy elijo reformar porque creo que las casas,

igual que las personas, no necesitan empezar de cero

para volver a brillar.

Tu nono levantaba paredes. Vos hoy ayudás a que esas paredes sigan teniendo sentido. Tu familia te enseñó a valorar lo construido. Vos hoy ayudás a otras familias a recuperar el valor de sus casas.

Esos valores son los que hoy intento llevar a cada proyecto.

Porque detrás de cada reforma hay mucho más que metros cuadrados. Hay historias, recuerdos, rutinas y nuevas etapas por comenzar.

Por eso, antes de diseñar un espacio, me interesa conocer profundamente a las personas que lo van a habitar. Entender cómo viven, qué necesitan y qué significado tiene esa casa para ellas.

Creo que los mejores proyectos no son los que transforman una vivienda en algo completamente distinto, sino aquellos que logran devolverle vida sin borrar su historia.

Siempre disfruté de los lugares donde prevalecen el orden, la armonía y la belleza de los detalles. Espacios que transmiten calma, bienestar y una sensación genuina de pertenencia.

Antes de diseñar un espacio, me interesa conocer profundamente a las personas que lo van a habitar. Entender cómo viven, qué necesitan y qué significado tiene esa casa para ellas.

Creo que transformar una casa no es empezar de cero. Significa aprender a reconocer qué merece permanecer, qué necesita reinterpretarse y cómo construir una nueva forma de habitar respetando su identidad.

Creo que elegí esta profesión porque crecí viendo en mi familia el esfuerzo y el deseo de progreso reflejados en cada pared que se levantaba.

Vi a mi nono levantar paredes con sus propias manos y aprendí de él la importancia de no rendirse nunca y dejar siempre lo mejor de uno mismo.

De mi padre heredé la cultura del esfuerzo, el compromiso con el estudio y la sensibilidad por los detalles. De mi madre aprendí la resiliencia, la constancia y la capacidad de seguir adelante incluso en los momentos más difíciles.

__________

Crecí viendo cómo las cosas valiosas se construyen con tiempo, dedicación y amor.